He estado nada más un día en la feria, aunque me hubiera gustado estar más días, no disponía de mucho tiempo, porque no iba exclusivamente a Sevilla sino que estaba haciendo un viaje por España, visitando distintos lugares: Andorra, Madrid, Sevilla, Granada, Valencia y Aragón, partiendo de París, ciudad en la que vivo.
Lo que más me ha gustado ha sido Sevilla, a la que llegué durante la celebración de su feria. Estaba todo muy animado y mis amigos de Sevilla me llevaron a la feria. Nada más entrar en ella impresiona su enorme portada, muchas niñas y mujeres vestidas con sus trajes de flamenca, a pesar de que llovía a mares. Cuando llegamos a la caseta estaba llena de gente como si hiciera un día fantástico. Los sevillanos decían que no importaba el tiempo, que es una semana al año y hay que aprovecharla. Me enseñaron a bailar un poco las sevillanas, eran muy liosas pero les fui cogiendo el hilo poco a poco. También me dieron a probar el rebujito y estaba muy rico, claro que no sólo estaba rico el rebujito; el jamón, las gambas, la tortilla de patatas, los pinchitos...
No paramos de comer y beber durante todo el día, tras un café con unos pasteles, vuelta a empezar con el rebujito. No me dejaron pagar absolutamente nada porque "estaba en su caseta y en su feria".
Me lo pasé muy bien, pero me dijeron que me había perdido algo muy bonito, el precioso paseo de caballos.
Prometo volver el año que viene y espero que el buen tiempo me acompañe.
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